miércoles, 14 de septiembre de 2011

TRÁNSITO

Transito los colores,
desde la orilla azul de la vida
alguien me susurra.
Como mujer transporto el cántaro
y es hermoso entregar
lo que nunca ha sido mío.

Cuando callo, me juego los poemas
la verdad de mis tiempos.
Si traigo un canto y me parece joven
ya fue masticado en otras partes,
recojo el legado de decir
las mismas claves con diferente acento.

A cada siglo se agranda la admiración.

¿Qué árbol se detiene y no se pronuncia?


Xulia María




sábado, 19 de febrero de 2011


 
Puedo crearte
salir una mañana y pedirle a las rosas
que me repongan de la primavera.
Fundar un mundo minúsculo
a la altura de mis supersticiones,
atravesar las aguas sin contingencias 
y pensar que soy más verdad que el océano.
Puedo volver y cobijarme con las hechiceras
dulces locas del caldero
donde remueven las especias con laurel,  
hojas de roble y anís verde.
Transgredir con la pócima liviana,
cambiarla por el delirio,
dejar el sueño ausente, la distancia,
añadir el ansia y los abrazos
envenenar de sexo la mirada
y retorcer en la boca un beso
que se muere de tanto inventarse.

X.M.

Foto. JOHN WILLIAM W.

viernes, 21 de enero de 2011

COSQUÍN


Soñar con la otra mitad del mundo
en un festival de baile, violines y tambores.
Descuidar el horario, por qué no, para dar el último zapateado
y rendirle cuentas solamente al corazón.
El corazón, que se escapa por las calles abarrotadas de gente,
robada de su trabajo hasta el día después.
Al estallido de guitarras, el vino asumirá la noche
como a una ramera a punto de ser honrada
y los ponchos, las tiendas, el olor a pizza y  carne asada,
saldrán a saludar las puertas abiertas donde no cabe ni una mosca.
Los jóvenes avanzarán halagando a los maestros
y en alguna esquina  se canjeará el miedo por un minuto más de existencia.
Dejar el centro vacío
donde sólo anidarán las aspiraciones de ser un  trozo de noche,
una confusión de pueblo,
y el sabor poético del folclore,
sobreviviendo más allá del cerro.
                                                                                                                                                 

X.M.